Comunicado 29/marzo/2020

29 de marzo de 2020

Mi apreciada gran Familia del Colegio Ponceño:

Transcurridas dos semanas del proceso de enseñanza/aprendizaje en línea es normal que, aunque poco a poco nos hayamos acostumbrado a ello, sin embargo, hayamos experimentado cansancio, estrés, molestias, enojo, depresión, fastidio grande por estar encerrados entre cuatro paredes, sin poder salir y compartir con otras personas como hacíamos cada día. Sin duda que eso repercute en la convivencia familiar de padres e hijos, de maestros y sus familias respectivas. Nos drena.

Queremos vivir felices y aprender de esta experiencia forzada que el Coronavirus nos ha traído y que durará un tiempo más. En días atrás os invitaba a “tener paciencia, sobre todo con los chiquitos”. Hoy os recomiendo tenerla con vosotros mismos por vuestra propia salud mental y la de quienes os rodean.

Por ello, no te culpes a ti ni a nadie por lo que nos sucede ahora; simplemente acéptalo y reflexiona. Ese malestar, cansancio o depresión por el encierro pueden agotar la paciencia de cualquiera. Esa angustia o tristeza son pasajeras; durarán cuanto tú lo permitas. Dice el refrán que “no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”. Pero la verdad es que mortifica. Pues brega y resuelve. Tú puedes.

Mira a tu alrededor: convives con personas que te quieren, tu pareja, tus hijos, tus padres… Tú tienes tus necesidades; también ellos tienen las suyas. Reconoce que los demás pasan por una situación semejante. Da el primer paso y valora lo que hacen por ti. ¿Hace cuánto le dijiste ¡Gracias! por algo a quien vive en tu casa? ¿Cuándo fue la última vez que le susurraste a tu pareja, ¡Te amo!, o que la abrazaste bien fuerte? Dile que has estado a su lado ayer, lo estás hoy y lo estarás mañana. Reza algo con los niños, dadle gracias a Dios porque estais bien y pedidle por quienes están enfermos o pasan situaciones difíciles. Compartid en familia la comida. Jugad algún juego de mesa. Esos pequeños detalles, pueden hacer la diferencia en tu vida y la de quienes te rodean. Porque en la medida que vosotros los padres estéis bien, lo estarán vuestros hijos. Os lo aseguro.

Todas esas dificultades pueden ser ocasión de crecimiento personal. Pero necesitas confiar en Dios y confiar en ti; necesitas serenarte, tener esa Paz interior que la transmitas a quienes te rodean. Por ello te invito a que veas y escuches ese videoclip “La Paz del Alma” adjunto, que te ayudará mucho.

Espero te guste. Serénate, respira hondo, dile algo bonito a alguien, reza por tu familia y por todos, para que Dios nos siga bendiciendo, por intercesión de nuestra Patrona la Virgen del Pilar.

Les saluda cordialmente,

P. José A. Basols

Director, Colegio Ponceño

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